Colaboraciones

 

Los comerciantes rioplatenses y las Juntas de Comercio, 1779-1794. El problema de las fuentes
 
 

El objeto de este breve trabajo es plantear el problema que presenta analizar las estrategias colectivas de los comerciantes rioplatenses en el último cuarto del siglo XVIII a través de los documentos referidos a las Juntas de Comercio. Es decir, se propone abordar las dificultades con que el investigador se enfrenta al analizar a las Juntas de Comercio posteriores a 1779 como institución semiformal y ámbito de negociación corporativo local. Esta dificultad se debe a que las Juntas, a diferencia del Consulado de Comercio creado en Buenos Aires en 1794, conformaban reuniones carentes de una institucionalización formal.

Las Juntas constituían reuniones irregulares y esporádicas en las cuales los comerciantes elaboraban estrategias de acción colectiva para obtener beneficios de la Corona y proteger sus intereses del resto de las corporaciones que actuaban en la sociedad del siglo XVIII. Estas Juntas abordaban también la resolución o al menos la gestión de los conflictos entre facciones del mismo cuerpo mercantil (1). Las Juntas estaban controladas por la elite mercantil integrada por los comerciantes más poderosos que poseían la hegemonía económica regional y que tenían la capacidad recaudar ingresos del resto de la comunidad. Esta elite, aseguraba a la Corona la obtención de sus ingresos a cambio de una serie de beneficios comerciales.

Las Juntas de Comercio, habrían sido practicadas desde mediados del siglo XVIII, pero hasta 1779, éstas no tuvieron una estructura representativa permanente, ni actuaron en nombre de toda la comunidad mercantil. Luego del Reglamento de Libre Comercio que autorizaba la conformación de nuevos Consulados, los comerciantes locales impulsaron una organización política constituida por tres apoderados del conjunto elegidos en Junta. Estos tres apoderados se mantuvieron en su cargo, aunque con regulares ausencias de uno de ellos hasta 1794, momento en que se conformó el Consulado de Comercio.

En este sentido, las Juntas y su organización permanente posterior a 1779, conformaron una organización específica, con su propia lógica de acción y pautas de funcionamiento, y no sólo fueron el origen del Consulado de Comercio. Una de las características de estas Juntas y su organización permanente fue la petición del Consulado, pero su complejidad se extiende más allá de esta iniciativa. El análisis de las Juntas en el Río de la Plata , no ha sido abordado en profundidad hasta la actualidad, y generalmente sólo se mencionan con el objeto de explicar el origen próximo del tribunal mercantil.

Al abordar las Juntas, el problema de las fuentes queda evidenciado. Las Juntas, al no poseer un reconocimiento formal institucional, dejaron sólo rastros dispersos y difíciles de reconstruir. Pero su importancia como ámbito de negociación de los actores locales, sus numerosas reuniones y el reconocimiento de la Corona como organización corporativa permite a mi juicio considerarlas como una institución semiformal. Éstas, a diferencia del Consulado o el Cabildo por ejemplo, no poseyeron actas ni escritos regulares y sistemáticos, ni revelan estatutos formales sobre sus mecanismos de acción.

Los expedientes encontrados que las abordan se hallan en los legajos de la Sala IX del Archivo General de la Nación , particularmente en los expedientes del cuerpo del Consulado de la sección Gobierno; Registros de Navíos; expedientes de la sección Comerciales y en los Acuerdos del Extinguido Cabildo de Buenos Aires. También pueden encontrarse en expedientes judiciales de la Real Audiencia , ubicados en el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires. Uno de los problemas para analizar las Juntas, y con ello las estrategias colectivas de los comerciantes rioplatenses es precisamente hallarlas y rastrearlas en la masa documental.

No obstante esta dificultad, un análisis de los manuscritos encontrados permite reconstruir su lógica de funcionamiento y los objetivos de sus estrategias colectivas. Las Juntas posteriores a 1779, eran frecuentes pero irregulares. La asiduidad de la convocatoria dependía de los problemas que se suscitaran, que se referían a la recaudación de Alcabalas de segunda venta (2), donativos reales (3), y la obtención de información sobre los mercados y las coyunturas políticas (4), como también a al defensa de los intereses mercantiles respecto a otros cuerpos como los hacendados (5), o las más conocidas a la gestión del Consulado (6). Estas reuniones contaron con un irregular número de asistentes, los cuales variaron entre 12 y 128. La razón acerca de su diverso número no parece clara, pero puede interpretarse como el resultado de los diferentes intereses y de la heterogeneidad de los asuntos que allí se abordaban. Su número indicaría que en una sociedad desigual y jerárquica la participación estaba restringida a los sectores de mayor poder e influencia. Las prácticas habituales y las Juntas analizadas así lo manifiestan.

Pueden analizarse más de 28 Juntas de las cuales existe documentación, además puede inferirse muchas más a partir de las representaciones de los apoderados o de las menciones tanto en los acuerdos del Extinguido Cabildo como en los mismos escritos de los comerciantes. La gran mayoría de ellas se produjeron con posterioridad a la conformación de su estructura permanente posterior a 1779. En el período previo a su conformación, es decir entre 1749, fecha de la primera Junta encontrada hasta 1779, las Juntas son poco frecuentes y no incluyen a toda la comunidad sino a una fracción de ella. En las posteriores, aunque su participación no sea mayor, las resoluciones que allí se llevan adelante incluyen a toda la comunidad mercantil.

Aunque las Juntas no tuvieron una institucionalización legal, el análisis de los documentos encontrados permite reconstruir la lógica de funcionamiento de esta organización y analizar algunos aspectos de las estrategias colectivas de los comerciantes poderosos del siglo XVIII en el Río de la Plata. Estas Juntas y su organización política contaron con el reconocimiento de la Corona , que necesitaba de este cuerpo para la obtención de beneficios. Además, su propia constitución corporativa y su margen de poder permite abordarlos como cuerpo constitutivo de la Monarquía.+


Javier Kraselsky


(1)Según el Diccionario de Autoridades (1726-1739), 1990 . Real Academia Española . Edición facsímil, Madrid: Editorial Gredos. Tomo II, p. 331 se llama Junta al “Ayuntamiento o congreffo de varias perfomas en un mifmo lugar, para confultar y resolver alguna materia.”
(2)Véase AGN, IX 4-7-3, expte 12; expte 13, expte 26.
(3)AGN, IX 4-7-3, expte 24, expte 25.
(4) Véase por ejemplo, AGN, IX 4-7-3, expte 9; expte 18; expte 20; expte. 29.
(5) AHPBA 7-2-108/6.
(6) AGN, Consulado de Buenos Aires. Antecedentes-Actas-Documentos . Buenos Aires: Kraft, tomo I, 1936.

         
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